Una imagen editorial sofisticada y poética para una reflexión de blog sobre encontrar la propia voz: una figura humana de espaldas frente a un paisaje sereno al amanecer, con ondas sutiles de luz que salen desde la garganta y se expanden hacia el cielo, simbolizando expresión, autenticidad y crecimiento personal. Paleta cálida y elegante, tonos terracota, crema, dorado suave y azul profundo; composición limpia, contemplativa, sin texto, sin letras, sin logotipos.

Encontrar tu propia voz

Encontrar una voz propia y hacerla escuchar ante los demás requiere compromiso personal, mejora, aprendizaje y crecimiento continuo. Por otro lado, lograr una voz auténtica es desafiante debido a las dinámicas que se han desarrollado a lo largo de los años. Por ejemplo, algunas personas reprimen su voz por vergüenza o para evitar el conflicto. Cuando la usan, buscan la aprobación de los demás, justifican sus opiniones o sienten miedo de ofender o ser rechazadas.

Descubrir tu voz y mostrarla no se trata de ver quién habla más, quién grita o quién impone más. Se trata de expresar, con respeto, quién eres y qué piensas. Se trata de ofrecerle al mundo tus experiencias, tu conocimiento, tus puntos de vista y tu individualidad para tu propio beneficio y para el beneficio de quienes te escuchan.

Descubrir nuestra propia voz también requiere seguir ciertos pasos, como los siguientes:

Exprésate abiertamente

No tengas miedo de decir lo que piensas, lo que sientes y lo que crees. Tu punto de vista es tan importante como cualquier otro.

Habla de manera clara y concisa

Al hablar, expresa tu punto de vista de forma clara y directa. No hay necesidad de decir lo mismo de diferentes maneras ni de buscar la aprobación de los demás.

Enfrenta el conflicto

Aprende a debatir cuando tu punto de vista sea cuestionado, en lugar de dudar de ti mismo, quedarte callado o aceptar aquello con lo que no estás de acuerdo.

Sé honesto contigo mismo

Pretender ser alguien que no somos solo crea confusión interna, frustración y autoengaño.

No esperes a que alguien te diga qué hacer

Sal y hazlo. Desafía tus propios límites y vive de acuerdo con tus propias expectativas.

Fortalece tus fortalezas

Desarrollar día a día aquello en lo que eres bueno incrementará tu autoestima y mejorará tus resultados. Como consecuencia, te sentirás más seguro al hablar.

Hazte responsable de tu propio crecimiento

Mantente atento a aquello que puedes mejorar o cambiar, y hazlo. Es tu responsabilidad.

No es fácil, pero tampoco imposible. ¡La decisión es tuya!

© Laura Evelia — Autora de los Libros: “Las sombras del trader”, “Armadura Mental”, “Cuando no hay opción…”, “Maravillosamente Rebelde”, “Y tú, ¿qué vas a hacer cuando vivas?”, “El éxito lo diseñas Tú” y “Mi Mejor Enemiga”.


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